Conaf desecha nueva hipótesis sobre daño al río Cruces

Conaf desecha nueva hipótesis sobre daño al río Cruces

" width="200" height="150">
La tesis de la U. de Chile, que sostiene que factores ambientales provocaron la disminución del luchecillo y la muerte de los cisnes no tiene peso científico según la U. Austral (que culpa a Celco). “La presencia de luchecillo se mantuvo en otros cauces de la misma cuenca, lo que evidencia que el planteamiento del estudio es débil”.
Jueves 19 de junio de 2008 _NOM_SECCION1
Conaf desecha nueva hipótesis sobre daño al río Cruces

La directora Catalina Bau confirmó pronunciamiento que la Corema hizo hace tres años basándose en los estudios de la UACh: el humedal fue dañado por los residuos industriales líquidos vertidos por la planta Valdivia de Celco.



Para las autoridades nada ha cambiado: el responsable del daño al humedal del río Cruces sigue siendo la planta Valdivia de Celulosa Arauco, tal como lo estableció la resolución de la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) y lo que luego se tradujo en una demanda del Consejo de Defensa del Estado en contra de la firma.

"El humedal fue dañado porque se le vertieron elementos que le produjeron daños", dijo la directora de Conaf, Catalina Bau en Valdivia. De esta forma, zanjó la polémica abierta por el estudio denominado "Modelo Conceptual del Ecosistema del Humedal del Río Cruces", elaborado por un equipo de la Universidad de Chile dirigido por el profesor Víctor Marín -previa licitación de la propia Conaf, encargada de la recuperación del lugar- y cuya nueva hipótesis exculpa a Celulosa Arauco del desastre ambiental en el Santuario Carlos Anwandter, lo que dio pie a encendidos y lacrimógenos discursos empresariales.

El equipo encabezado por el doctor Marín planteó que el luchecillo, alimento de los cisnes, desapareció debido a la concurrencia de tres factores simultáneos: baja en el caudal, ausencia de lluvia y tres episodios de temperaturas bajo cero.

"En ningún caso el estudio fue contratado para revisar las hipótesis ya existentes, sino para modelar el trabajo en el ecosistema y para poner a interactuar e interlocutar a los distintos actores", aclaró la directora Bau, quien dejó en evidencia su disconformidad con el documento elaborado por el equipo de Marín: "La Universidad de Chile fue más allá, por eso estamos revisando los términos del último informe, el cual no está aprobado por la Conaf, y pronto daremos nuestros comentarios técnicos sobre él".

Bau explicó que para las autoridades sigue siendo válido lo que determinó la resolución de la Corema "donde está claramente establecido que pasó y cuáles eran las medidas que tomar". En base a esa resolución, a la Conaf se le encargaron una serie de tareas, entre las que está el plan integral para el río Cruces. "En ese plan está claramente establecido que fue lo que le causó el daño al humedal del río Cruces. Ése es el documento oficial".

En efecto, en el considerando número 4 de la Resolución Exenta Nº 377 de fecha 6 de junio de 2005, la Corema de los Lagos establece que "en los cambios ambientales ocurridos en el humedal del río Cruces ha incidido en forma significativa la operación de la planta Valdivia con la descarga de sus residuos industriales líquidos al cuerpo de agua señalado". En el documento se señala que los cambios en el santuario -desaparición o disminución de la planta Egeria densa, alimento principal de los cisnes de cuello negro, taguas y tagüitas- provocó la muerte de más de un centenar de cisnes y la migración de la mayoría de ellos. Esto debido a la alta concertación de metales pesados, tal como se lee en las conclusiones del estudio elaborado por la Universidad Austral de Chile. "Ahí estuvo la mirada del mundo académico ampliamente establecida. No es la época de volver a discutir hipótesis", concluyó Bau.

Páginas vistas en total

Desde donde nos visitan...

Clima en Mehuín