Informe de Contraloría favorable a ducto de Celco enciende la alerta en caleta de Mehuín

Las comunidades de Mehuín llevan años rechazando el ducto que Celulosa Celco-Arauco pretende construir en el mar para desechar sus contaminantes. Un reciente informe de la Contraloría abre nuevamente la puerta a los planes de la empresa controlada por Angelini.

ductoLa caleta de Mehuín, en la costa norte de Valdivia, ya suma más de dos décadas de lucha y resistencia en contra del intento de Celulosa Celco-Arauco de instalar un ducto en el mar para depositar sus desechos contaminantes. En estos años, las comunidades han utilizado diversas estrategias, entre las que se cuenta la solicitud de concesiones marinas y espacios marinos de los pueblos indígenas, para bloquear la voluntad de Celco.
Por estos días, sin embargo, el Servicio Nacional de Pesca analiza la posibilidad de darle una salida al ducto de la empresa en el área de manejo que hasta el 31 de diciembre estuvo bajo la administración de la Federación de Pescadores Artesanales de Mehuín, en San José de la Mariquina.
La evaluación positiva se apoya en un informe de Contraloría que estableció que la idea de otorgar una concesión marítima a la empresa en el área de manejo de los pescadores artesanales es sostenible, aunque solicitan el pronunciamiento previo del Servicio Nacional de Pesca.
En uno de los pasajes del informe, Contraloría señala que “en el caso que se examina no se advierte impedimento para que se otorgue una concesión marítima en todo o parte de un sector destinado como área de manejo, en la medida que sus usos sean compatibles”. 
Sin embargo, precisan que se requiere el acuerdo de la organización de pescadores y el pronunciamiento favorable de Sernapesca previamente.
ducto-mehuinLa noticia no es bien recibida en las comunidades de Mehuín, ni tampoco por la Federación Interregional de Pescadores Artesanales del Sur(Fipasur).
La postura de los pescadores: “Si se autoriza la concesión, va a haber problemas”
Marco Ide, presidente de FIPASUR, recalca que el informe de Contraloría no contiene argumentos concretos a favor del ducto de Celco, aunque es ambiguo.
“En la Ley de Pesca, lo que se usa es una destinación marítima que se le otorga a un servicio público como Sernapesca, mientras que las concesiones se entregan a cualquier persona natural o jurídica. Las destinaciones las pone a disposición de las organizaciones para que puedan concursar. Esto en base a varios criterios y finalmente gana la que tiene mayor puntaje ponderado”, explica Marco Ide, presidente de Fipasur.
La destinación la ganó hace 5 años el Sindicato de Pescadores de Mehuín, pero el permiso expiró el pasado 31 de diciembre de 2016. Entonces, cuenta, Celco aprovechó de solicitar una concesión en toda el área de manejo.
“En el caso de que se le otorgue la concesión a Celulosa Arauco va a haber problemas, porque venimos recién saliendo de una marea roja, producto de varios factores y el agua que va a arrojar Celco no es mineral ni helada, sino que con calor, lo que puede revivir las esporas que han quedado de estas algas en la zona y vamos a tener una doble contaminación”, explica el dirigente de los pescadores artesanales. Así, dice, la contaminación de la empresa no se va a notar en los primeros años, pero luego sí, tal como ocurrió con las salmoneras en Chiloé.
Marco Ide reconoce que llevan muchos años “peleando contra este ducto fatídico, porque va a tener consecuencias para todo el pueblo de Mehuín. Hace unos meses nadie compraba mariscos ahí por un tema de psicosis, porque no estaban contaminados por la marea roja, pero imagínate ahora con un ducto al mar. No sólo van a morir los pescadores artesanales, sino el turismo en general en Mehuín. Va a ser un pueblo fantasma”. La última palabra, recalcan, la tiene Sernapesca.
El rol de la Ley Lafkenche
foto-790x445La empresa -de propiedad del grupo Angelini- asegura que en otros espacios se han otorgado permisos para ocupar el borde costero, pero en el caso de Mehuín se afecta directamente la Ley 20.249, que crea el espacio costero de los pueblos originarios, normativa más conocida como Ley Lafkenche.
En opinión de Hernaldo Silva, coordinador del área jurídica del Observatorio Ciudadano, el informe de la Contraloría genera preocupación ya que realiza una “interpretación bastante favorable a los intereses de la empresa”.
“Contraloría realiza una lectura que favorece esto y establece que no habría problemas en la coexistencia de ambos espacios, lo que en nuestra perspectiva es imposible, dado que son absolutamente opuestas. Uno se vincula con la preservación de recursos marítimos para la producción, y por otro lado una concesión para la instalación de un emisario de recursos tóxicos, en absoluta contradicción con la actividad productiva marítima”, argumenta.
Además, la Ley Lafkenche, en su artículo 10, establece que cualquier trámite de concesión sobre el territorio será suspendida mientras existan solicitudes de espacios costeros de los pueblos originarios, lo que fue anteriormente ratificado por la propia Contraloría.
Para Silva, esto demuestra que “existe una contradicción de las políticas públicas sobre el espacio costero”, ya que el proyecto amenazaría directamente la actividad ecológica y productiva de Mehuín. “Esto viene a evidenciar que el Estado y sus organismos han privilegiado la actividad productiva por sobre la integridad ambiental de los territorios. Sobre todo, preocupa que se omita lo sucedido en Chiloé, donde el Estado es responsable por autorizar la sobreexplotación del territorio, y se siga replicando en la costa de la región de los Ríos”, finalizó.
Por ahora, las comunidades de Mehuín siguen atentos a esta disputa que sumaría una nueva amenaza contaminante en las costas del sur de Chile.
Vanessa Vargas Rojas

Alerta en Mehuín: Interpretación de Contraloría permitiría que CELCO instale su Ducto de desechos de celulosa

mehuin-no-ducto

Celco del Grupo Angelini no ha parado de presionar para imponer su emisario de desechos toxicos en la costa de Valdivia. Ahora a través de una consulta del Ministerio de Economía, la Contraloría afirma que en una concesión marítima pueden coexistir varias actividades. 

Santiago de Chile, 06 de junio del 2010. (Ecocéanos News)— El gobierno habría logrado anular el impedimento legal que impedía que la planta de celulosa Celco pueda verter sus descargas  tóxicas en la bahía de Maiquillahue, Valdivia. Esto luego que la Contraloría General de la República respondiera a una solicitud del Ministerio de Economía en la que aprueba que en un área de manejo de recursos marinos exista otra actividad siempre y cuando sea autorizada por los titulares de dicha concesión marina.
Esta sorprendente situación que deja con vía libre al cuestionado ducto de la empresa de propiedad de la familia Matte, fue posibilitada mediante un reciente pronunciamiento del Contralor de la República, Oscar Bermúdez, quien señaló en dictamen 034285 Nº16  del 10 de mayo del 2016 que “sí es posible que se superpongan varios usos en los espacios costeros del país”.
Con anterioridad el Ministerio de Economía había solicitado a la Contraloría la interpretación del inciso tercero del artículo 25 del Reglamento sobre Concesiones Marítimas, referente  a “la procedencia de que convivan distintos usos en un mismo espacio del borde costero, en la medida que exista factibilidad técnica y sin que ello signifique la sobreposición de concesiones marítima en esa área”.
La justificación de esta consulta tiene su orígen en “la creciente demanda por el uso del borde costero y, en especial, en la situación presentada, por una parte, a raíz de una destinación marítima de un área de manejo y explotación de recursos bentónicos”.
En la letra g) del pronunciamiento se alude a la necesidad de estipular un marco orgánico que “permita el mejor aprovechamiento de los espacios marítimos y terrestres del borde costero del litoral”.
Por su parte la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas estimó “jurídicamente sostenible el eventual otorgamiento de una concesión marítima sobrepuesta (sic) a un área de manejo y explotación de recursos bentónicos vigentes, sólo si cuenta con el consentimiento de aquellos cuyos derechos adquiridos se pudieren ver afectados, se obtenga el pronunciamiento favorable del organismo público sectorial competente”

Corrupción y lobby minero y forestal sobre el Estado y comunidades para utilizar el borde costero

Llama la atención la sincronía existente entre la interpretación de la Contraloría de la República con el rápido acuerdo obtenido entre  el sindicato de pescadores artesanales de San José de la Mariquina,- titular del área de explotación exclusiva de recursos bentónicos-, y la empresa Celco. Para consolidar este acuerdo que impactará al ecosistema marino-costero de la bahía Maiquillahue se cuenta con el pronunciamiento favorable del Sernapesca.
Por más de dós décadas Celco a través de Lobby directo, sus fundaciones educacionales y de Responsabilidad Social Empresarial y diversos “especie de agentes” incrustados en el gobierno y población local, han jugado un papel clave en la intermediación de este acuerdo con sectores de la comunidad y dirigentes de pescadores artesanales. Esta abusiva situación se evidencia en el hecho que la localidad de San José de la Mariquina aún no cuenta con plano regulador.

Contraloría: Las concesiones marítimas en Chile son de carácter precario

Frente al pronunciamiento del Contralor, el Centro Ecocéanos señaló que “es evidente que operadores gubernamentales y empresariales habrían realizado un lobby administrativo  sobre  el Ministerio de Economía y la Contraloría de la República  para lograr una ‘interpretación  administrativa’ que  precarice los conceptos de concesión marítima y área de manejo, en beneficio de los intereses de la industria minera y de celulosa”.
Ecoceanos agregó que “esta interpretación tiene demoledoras consecuencias para los pueblos originarios, pesca artesanal, e incluso para la propia industria salmonera”


¡Jamás habrá ducto al mar!: Miembro del Observatorio Ciudadano, sobre el tubo que quiere instalar la Celulosa de Angelini en Mehuín

-“La gente está con rabia acumulada, rabia por los sueldos, rabia por muchas cosas, lo que provoca mayor sensibilidad y preocupación en torno a cualquier proyecto de cualquier empresa”, dijo en entrevista con El Ciudadano.

josé-araya-cornejo
José Araya Cornejo, más conocido por la gente como el “Pepe Araya” tiene 52 años y nació en Puerto Montt. Realizó sus estudios en la Universidad Austral de Chile, formándose como profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica. También tiene algunas raíces bien firmes en la Región de Los Ríos, ya que vive en Valdivia hace más de treinta años.
Actualmente, es el Coordinador del Programa Ciudadanía e Interculturalidad de la organización no gubernamental llamada Observatorio Ciudadano, la que se dedica, por ejemplo, a la documentación, investigación, denuncia y seguimiento de situaciones de violación de derechos humanos que afectan a los pueblos y comunidades locales, con énfasis en los derechos colectivos.
En 1989, cuando tenía 25 años, José empezó a trabajar en el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU). Sus labores tenían que ver con investigardar cuenta de las situaciones represivasfomentar la participación cívica y concientizar a las personas, de acuerdo al proceso de la transición a la democracia.
Luego de años de trabajo, el Pepe se ha ido especializando en los derechos y participación de las personas individual y colectivamente. Su participación en “Acción por Los Cisnes”, organización de diversos actores que lucharon por la protección de los cisnes, en el desastre medioambiental provocado por la Celulosa Arauco en el Santuario de La Naturaleza, en 2004, fue una gran enseñanza para él. En este sentido, El Ciudadano conversó con él sobre algunos temas:
-De acuerdo a la crisis del Santuario de la Naturaleza y la muerte de los cisnes, ¿qué destacas de dicho suceso?
Eso fue un remezón. Cuando los cisnes caían sobre las personas, las vidas pararon y se dieron cuenta de lo que ocurría. Lo que pasó fue una amenaza real y nos vimos en peligro, porque primero fueron los cisnes y después podíamos ser nosotros. En el 2004 la gente se dio cuenta de lo importante que es relacionarse con el medioambiente. Al fin de cuentas, para bien o para mal, lo estúpido que hizo CELCO permitió cuestionar, discutir en relación a nuestro entorno y protegerlo.
-¿Qué opinas acerca de la participación de CELCO en el Congreso del Futuro, el cual contó con un encuentro en Valdivia?
Arauco es auspiciador del verano en Valdivia. Esa empresa tiene poder por sí sola, de acuerdo a su relación con la clase política de este país. Y bueno, es una muestra más de este modelo contradictorio en el que vivimos, con empresas que provocan daño medioambiental, abusan y contaminan, pero dan empleo y dinamizan regiones. Para cambiar eso, hay que modificar el modelo del Estado.
-De acuerdo a conflictos socioambientales, ¿qué destacas en relación a Endesa retirando su proyecto de central hidroeléctrica en el territorio Mapuche en Neltume, comuna de Panguipulli?
Ahí hay un aspecto relevante, y es que no se trata sólo de celebrar la caída de un proyecto, eso es undiscurso facilista, sino recalcar la importancia que hay en el tipo de convivencia entre los distintos actores que lucharon y se organizaron en torno a la protección del territorio.
-¿Qué puedes decir respecto del proyecto de la empresa hoy denominada Electricas sur S.A que afectaría el complejo ceremonial sagrado del “Ngen Mapu Kintuante” y el río Pilmaiken?
No se puede decir que ese proyecto fue limpio, es oscuro y jamás pensaron en las comunidades locales. Es algo mal intencionado, además ahí se encuentra un centro ceremonial espiritual, y esa es una variable importante que obliga a reflexionar sobre nuestra espiritualidad y el respeto a las creencias de las personas.
-Van dos décadas de lucha en Mehuín en contra del ducto que arrojaría desechos contaminantes en la bahía de Maiquillahue, por parte –otra vez- de la Celulosa Arauco, ¿qué me dices sobre eso?
¡Jamás va a haber ducto al mar, jamás! Esa es una lucha emblemática en materia medioambiental, pero pueden haber posibilidades de que vuelva la amenaza, y en eso entra la participación de la autoridad política.
-¿Qué visión tienes sobre lo que ocurre en Corral respecto del acopio de chips que la empresa portuaria Reloncaví mantiene en la comuna puerto?
Eso es un tema insólito para mí, es algo anormal porque no tiene evaluación ambiental y todos se hacen los locos. Tiene que hacerse uso del mecanismo formal de evaluación, para informar, para trasparentar y eso la institucionalidad no lo entiende.
-¿Y sobre los residuos líquidos que quiere descargar la cervecería Kunstmann (50% grupo Luksic) al Río Valdivia?
La gente está con rabia acumulada, rabia por los sueldos, rabia por muchas cosas. ¿Qué provoca eso? Que se genere más sensibilidad y preocupación en torno a cualquier proyecto de cualquier empresa y es que ¡Tú a los empresarios no les crees nada! Y en la medida en que luchemos, colaboremos y participemos, todo puede cambiar. Las discusiones no sólo se deben quedar en la prensa ni en redes sociales.
-Entonces, ¿crees que sirve la institucionalidad ambiental chilena?
Si bien es cierto en 2009 hubo cambios en materia de institucionalidad ambiental, pero se quedaron bastante cortos. Esos cambios surgieron en un Congreso perverso, donde el poder económico tiene un gran espacio.

Páginas vistas en total

Desde donde nos visitan...

Clima en Mehuín